LOS GENERALES DE DIOS I
(Capitulo 1)
Jhon Alexander Dowie (El Apóstol de la Sanidad)
Este hombre nace el 25 de mayo de 1847 de origen Escocés, sus padres determinaron un destino profético al llamarlo Jhon (por gracia de Dios) y Alexander (que ayuda a los hombres). A la edad de 6 años lee la biblia de tapa a tapa; luego recibe un llamado al ministerio; y fue hasta los 21 años de edad que toma la decisión de responder a ese llamado de Dios.
¿Cuáles fueron las características de su ministerio?
- Tenía un hambre y sed por la palabra de Dios.
- Trajo a la vista de todos la manifestación de la sanidad y el arrepentimiento.
- Era un reformador, y líder de avivamiento.
- Tenía un fuerte deseo por que la gente viera resultados.
- Era un hombre comprometido con la verdad. (le afectaba ver en la gente la falta de arrepentimiento y sensibilidad a la palabra de Dios, de aquellos que decían ser cristianos y se encontraban dentro de una iglesia.
- Fue un hombre muy desprendido, no le importaba vender sus bienes con el fin de apoyar la obra del ministerio.
- Confronto los males morales.
- Dio a conocer que muchas de las enfermedades y dolencias, eran causadas por el pecado.
¿Cuáles fueron las fallas ministeriales?
Uno de las fallas que comete al ver su creciente liderazgo de influencia, es que acepta la propuesta de parte de la sociedad, en postularse y ser parte del parlamento, pensando así de esa manera poder ayudar a mucha gente, pero fue un grave error, porque fue derrotado y no pudo llegar al parlamento, los medios de comunicación lo atacaron desmedidamente sin misericordia diciendo toda clase mal a cerca de él. Los políticos y las industrias de bebidas alcohólicas pagaron grades sumas de dinero para verlo calumniado y derrotado. Dowie hirió a la iglesia y al ministerio al tomar esa decisión de entrar en la política, jamás los políticos han cambiado al mundo, ya sea a través de la iglesia o el gobierno, causa que solo se da cuando un pueblo cuyos corazones son cambiados y transformados por el Señor podrán cambiar las leyes y normas civiles. El criticar otros ministerios por no hacer lo mismo que él hacia o decía en sus enseñanzas. Tratar de levantar una ciudad al comprar extensiones de terreno por ambición, ciudad que quería denominar Ciudad de Sion; cosa que Dios nunca le indico que hiciera porque a raíz de eso descuido el ministerio, terminando enfermo y con problemas psíquicos.
Conclusión
Nunca te apartes de lo que Dios te ha llamado hacer en la tierra, si Dios te ha encomendado el cumplir una misión, haz que ella sea tu prioridad absoluta durante toda tu vida.